
martes 14 de julio de 2009
Los votos que no cuentan

lunes 13 de julio de 2009
Exigir o Llorar
sábado 11 de julio de 2009
Otra lectura equivocada
En el diario La Nación del viernes 10 de julio, al lado de una columna que defiende a Jorge Alberto Palacios como nuevo jefe de la Policía Metropolitana -como para ponerse en contexto- aparece un correo que resulta interesante para entender que, como sospechábamos, también del otro lado hay lecturas equivocadas. Leemos:"No sabemos si la inflación fue del 25 por ciento o del 8. No sabemos si el número de indigentes aumentó o decreció. [...] Por suerte, sin embargo, hay algo que sí sabemos: votó en contra del matrimonio Kirchner el 70% del electorado."
Trataré de desmenuzar un poco esta afirmación, evitando hacer referencia al rechazo que pueda generar el inciso "Por suerte" y a todo lo otro que estaba en el correo. Pero no dejo de llamar la atención acerca de una cuestión: La carta es de un lector, que no por eso refleja la opinión del diario, pero es el diario el que elige publicar esa carta y sacarle espacio a otra. Y ahí si ya se ve que está reflejando, en un punto, la opinión del diario.
Pero analicemos lo frío, los números. Dice el lector que el 70% votó "en contra del matrimonio Kirchner". ¿Será verdad? Por suerte la página elecciones.gov.ar sigue funcionando. Podríamos hacer dos cosas: Armar el mapa con la cantidad de votos nacionales, o asumir (que es lo más probable) que quien escribió la carta asume que "el electorado" está solamente en la Provincia de Buenos Aires.
La primera lectura se hace bastante complicada, porque resulta difícil en algunos casos decidir si tal o cual gobernador es kirchnerista o no, si se dará vuelta, etc. Entonces abarcaremos la Provincia de Buenos Aires que nos permitirá ver lo que queremos mostrar.

Los datos fueron sacados de elecciones.gov.ar. Dice:
UNION PRO = 34,58%
Asumimos que todos los que votaron a Unión Pro no votarían jamas a Kirchner. En este análisis estaremos utilizando mucho el plano "ballotage-istico" que consiste en plantear la situación de una elección presidencial que termina en un ballotage entre Kirchner y "Candidato X", que lo iremos corriendo de partido de acorde a la situación, utilizando solo los probables contrincantes de un ballotage. En este caso, aquellos que han votado a Unión Pro votarían a cualquiera entre Kirchner y "Candidato X". Podemos incluir a estos dentro de los que votaron "en contra del matrimonio Kirchner".
FTE. JUSTICIALISTA PARA LA VICTORIA = 32,11%
Teniendo en cuenta que el FJpV sacó el 30% de los votos, y que 100 - 30 = 70, vemos que para que la afirmación del señor sea cierta, todos los que votaron a otros partidos votaron "en contra del matrimonio Kirchner". Me huele a difícil.
ACUERDO CIVICO Y SOCIAL = 21,48%
Este sector electoral es quizá el más difícil de desmenuzar. ¿Cuantos de estos votaron "en contra" y cuales "a favor" de, por ejemplo, el radicalismo, un partido que tiene un buen porcentaje de personas que los votarán siempre por ser ellos, por ser la UCR? La clave aquí es ir al plano del ballotage.. Pero nuevamente aparecen dudas ¿Votarían a Kirchner si del otro lado estaría Macri por ejemplo? ¿Y si del otro lado estaría Reutemann?. ¿Solá? ¿Duhualde? Nos es dificil contestar esta pregunta. Que conste, que no creemos que el 100% de los votantes del ACyS no le daría el voto jamas al kirchnerismo, pero por un tema de simplificación los incluiremos dentro del grupo de los que votaron "en contra del matrimonio Kirchner".
NUEVO ENCUENTRO = 5,56%
¿Cuantos de los que votaron al candidato progre Martín Sabatella serían capaces de, ante un ballotage, darle el voto a Macri? Seguramente ninguno. ¿Y a Reutemann? La respuesta es bastante similar. Se complica si ponemos a un candidato del ACyS.. Aquel que votó a Nuevo Encuentro, ¿podría votar a Cobos, a Gerardo Morales, o a Ricardo Alfonsín? Puede ser, creemos que es poco probable, pero puede ser. Claramente, y con un poco de simplificación también, quienes votaron a Nuevo Encuentro no votaron "en contra del matrimonio Kirchner".
PTS - MAS - IZQUIERDA SOCIALISTA = 1,47%
Y llegamos al quinto puesto. Insistimos con la pregunta anterior, ¿Serían capaces de, ante un ballotage, darle el voto a Macri? No, claramente no.
El kirchnerismo ha recibido el apoyo de muchas agrupaciones de izquierda, y si lo ha perdido fue porque "timoneo" un poco hacia la derecha. Pero en eso esta implícito el hecho de considerar que, de los que ocupan el escenario central de la política, el kirchnerismo es la opción que está más a la izquierda.
Obviamente, estamos suponiendo que Sabatella, Solanas, no llegarán a ocupar el podio en el 2011, ¿pero es desacertada esa suposición? Yo creo que, más allá de las esperanzas que cada uno pueda tener, no es muy desacertada.
Dividamos lo que queda en votos "a favor del kirchnerismo" y "en contra del matrimonio Kirchner", con un criterio que tiene poca rigurosidad científica, y resulta más una simplificación mal hecha, y por eso obviamente invitamos al lector a corregirlo, pero que no podemos dejar de exponer.
Anti-Kirchneristas (Total = 2,14%)
FTE. ES POSIBLE = 0,84%
MOV. FED. DE LOS JUBILADOS (es una simplificación basada en las opiniones de su grupo de FB y su "alianza" con el FEPosible) = 0,66%
NUEVA UNION CIUDADANA (si no me creen, visiten su página web) = 0,37%
POPULAR DE LA RECONSTRUCCION = 0,27%
Imposible saber
VECINALISTA DE INTEG. CIUDADANA = 0,35%
RENOVADOR DE BUENOS AIRES = 0,25%
No-Anti Kirchneristas (Total = 1,62%)
OBRERO = 1,07%
MST-MIJD-NUEVA IZQUIERDA EN UNIDAD = 0,55%
Recolectemos todos los datos. Tenemos, en esta gran simplificación, un 58,2% que votó en contra del Kirchnerismo. Un numero alto, es cierto, pero en primer lugar, muy lejos del 70% que dice el señor, y en segundo lugar, esto es considerando que todos los que votaron al ACyS votaron "en contra" y votarían, por ejemplo, a Unión Pro en un ballotage frente a Kirchner, algo que es poco probable que hagan TODOS los votantes del ACyS.
Además, si sumamos los votos del kirchnerismo, tenemos un 40,67%. Cerquita, por lo menos, de ese 58,2%. Es una derrota, insisto, para el kirchnerismo. Pero está muy lejos de plantear un panorama en el cual "votó en contra del matrimonio Kirchner el 70% del electorado".
Tomás Remón
viernes 10 de julio de 2009
La unidad o los valores

La tarde de hoy me encontró viendo "Porotos de Soja", una película bastante interesante acerca del conflicto y el revoloteo alrededor de la famosa "125", el "temita" de las retenciones, y de la soja.
La película, que es más bien una especie de documental, esta planteada desde otro punto del que lo trataron los medios en general, de hecho revisa mucho de lo que fue la forma en la que cubrieron el conflicto los medios. Es muy recomendable, sobre todo considerando que, si bien esta hecha bastante del lado del kirchnerismo, viene a ser un poco el otro lado de la balanza, muestra "el otro lado del conflicto", eso que muchos de nosotros, por idiotas, por contexto, etc., no llegamos a ver.
Pero en realidad me hizo reflexionar acerca de otras cosas, en realidad de una en puntual, que tiene que ver también con la proximidad de las elecciones en Uruguay. ¿Que tiene que ver Uruguay? Veamos..
Durante el conflicto del campo, lo que muestra la película es la unidad que hubo entre los pequeños y grandes productores, deja además un poco al desnudo que esa unidad no era tan fuerte digamos, pero que hubo cierto apoyo de lo que son los pequeños productores, aun cuando no estaban del todo de acuerdo con algunas de las cosas planteadas por los grandes.
También se ve la unidad entre sectores kirchneristas y sectores que, si bien no son kirchneristas, apoyaban al reclamo del gobierno de Cristina por distintas razones: Porque estaban en contra de la actitud patoteril de la SRA, porque creían que las retenciones podían ser una buena medida más allá de Néstor y Cristina, porque bancaban la soberanía popular que tenía el gobierno y en contra del movimiento del poder económico, etc.
Y todo esto me puso a pensar en un momento acerca de la importancia de la unidad y de lo difícil que es lograrla, porque significa en un punto resignar algunas preferencias, algunos valores. Pensaba en la fuerza progresista nacional, que siempre ha estado tan dispersada, pensaba en la infinidad de partidos de izquierda que se pelean entre ellos y pensaba en el hambre del pueblo mientras estas peleas dejaban que aquellos con pésimas intenciones, pero con poder de unidad, tomaran el poder.
En este marco, el ejemplo de la inteligencia es el que dan los compañeros uruguayos. Debo confesar que mi comprensión y conocimiento de la historia y el desarrollo político de la República Oriental es bastante bajo, pero que por distintas cuestiones laborales, he averiguado algunas cosas, leído otras, etc. Uruguay viene, en el pasado, de un bipartidismo bastante cruel, ya que sus dos opciones -el partido blanco y el colorado- eran de derecha el primero, y de "centro" el segundo. Los partidos de izquierda estaban dispersos, no tenían unidad política. Y poco a poco, el partido blanco le iba "marcando la cancha" al colorado. Pero los partidos y agrupaciones de izquierda se pusieron de acuerdo y formaron el Frente Amplio: Un conglomerado de partidos y agrupaciones que van desde la centro-izquierda hasta la extrema izquierda.El Frente Amplio fue ganando terreno, y poco a poco, el antiguo bipartidismo de nuestros compañeros se transformó en otro bipartidismo, con otros protagonistas: El partido colorado fue desapareciendo o "segundeando" al blanco, y estos a su vez competían con el Frente Amplio. En el año 2005, el Frente Amplio por primera vez "fue gobierno", de la mano de Tabaré Vazquez. Obviamente que hay discusiones entre ellos, pero han logrado formar un frente lo suficientemente fuerte como para poder derrotar al antiguo poder de Uruguay. Falta ver si esa unidad es lo suficientemente fuerte para alcanzar a ganar nuevamente las elecciones.
Creo que también eso es un poco lo que pasó en la tarde del 28 de Junio. Es cierto que no estamos ante una elección presidencial, es cierto que Sabatella tenía una tarde histórica para empezar, esperemos, un largo camino hacia un 40%, es cierto que también era la primera vez que un tipo como Pino Solanas iba a sacar -sacó- más de un 20% en la Capital Federal. Todo eso es cierto. Pero también es cierto que todo esto, o gran parte por lo menos, hizo que ganara De Narváez, por ejemplo.
De esto, creo, se trata un poco la cosa. Pero no es tanto el "votar a otro", sino la actitud de no bancar a los gobiernos progresistas o ladriprogresistas o inclusive ladriprogresistas light que van apareciendo. Convengamos que, a mi gusto, tenemos ahora un tipo de gobierno ladriprogresista light, pero prefiero un millón de veces una cosa así que el neoliberalismopresor que vienen de la mano de De Narváez, Macri, etc. Y la actitud crítica de los partidos progres, e inclusive revolucionarios, a unos meses de las elecciones, no ayuda en absoluto. Que Pino Solanas saque un 24%, es excelente, que él haya criticado, durante toda la campaña, al gobierno de Néstor y Cristina en forma tan contundente, es una lastima. Porque convengamos que esas críticas son las que llegan a los oídos no solo de los que viven en Capital, sino también de los que viven en la provincia. Que llegan a los oídos de tipos que, por todas estas críticas, se terminan decidiendo por De Narváez, o por Stolbizer, y que sacan votos al kirchnerismo.
Que quede claro, yo no estoy con el gobierno de Néstor y Cristina. Pero me parece fundamental dejar a veces las diferencias de lado para plantearlas después de las elecciones. Para esto, claro, tendría que haber un cambio de actitud de quien gobierna, de escuchar a aquellos que por lo menos están en el mismo canal, a la hora de avanzar. Pero es todo parte de lo mismo. La unidad es fundamental, porque si nos ponemos a pelear por diferencias pequeñas, no digo mínimas, pero sí pequeñas, decía, si entre hermanos nos peleamos, nos devoran los de afuera.
lunes 6 de julio de 2009
Algo quedará.. ¿quedará?

Escucho el comentario de un no-peronista-pero-tampoco-gorila-transo-la-onda-transversal-pero-no-estoy-con-sabatella-y-cia, que dice que, si bien el kirchnerismo perdió en las elecciones, no perdió realmente, no por las razones que dio Cristina que ya discutimos en el post anterior, sino por otras razones, porque considera que el kirchnerismo "dejará un legado intelectual".
La misma persona dice que el menemismo fue derrotado "en plenitud" porque no dejó ningún "legado intelectual". Dudable, mal que me pese a mi y a otros compañeros: el menemismo ha dejado un fuerte legado intelectual, una conciencia privatizadora y neoliberal. Es imposible que recuerde de memoria a un consultor que en estos días, en un programa que se llama "El preguntador" (si no me equivoco), dijo que "el menemismo ha dejado un fuerte legado que aun no se ha reconocido.. Hay gente que es menemista sin tener otra ideología, y hay gente que no sabe que es menemista pero lo es". Creo que era Zuleta Puceiro.
La pregunta es difícil de contestar. A la luz del presente, es difícil de saber la respuesta. Sin duda, el kirchnerismo no dejará un "legado intelectual" como lo ha hecho el peronismo: la dicotomía argentina seguirá siendo la misma, peronistas y antiperonistas, y el kirchnerismo quedará muy chico frente a esto. Pero quizá sirva como una varilla para medir el tipo de peronista con el cual estamos lidiando.
Recordemos que mucha gente suele encolumnarse detrás de las banderas del justicialismo: Tenemos un "peronismo" de derecha política como puede ser el PPR (http://www.niunpasoatrasppr.com.ar/), un "peronismo" de derecha económica como fue el menemismo, un "peronismo" de izquierda como fue/es (¿fue?¿es?) el kirchnerismo. Obviamente habría que preguntarse donde está el peronismo de verdad, el peronismo de Perón. Por lo que han demostrado los dirigentes justicialistas, el único peronista de Perón está enterrado en San Vicente.
Y entonces, a la hora de elegir nuestros candidatos debemos ver para que lado tira cada "peronista": No basta con que digan que son peronistas, porque eso mismo hace De Narváez y Kirchner, y ¿cual es peronista? ¿Ninguno? ¿Los dos?
Volvamos entonces a la pregunta central: los nombres son secundarios, porque serán remplazados por otros nombres. El legado del kirchnerismo no es muy fuerte, pero quizá sirva para que el día de mañana, cuando se presenten a elecciones dos candidatos peronistas, sepamos a cual queremos votar. La opción del ladriprogresismolight no es tan fuerte como lo que fue el neoliberalismoabusador: Si bien Menem fue en la peor de las direcciones, él fue verdaderamente hacia esa dirección, fue el neoliberalismo en su máxima expresión. En cambio, Kirchner apuntó al progresismo, pero hizo débiles esfuerzos por alcanzarlo. Quizá, espero que no, porque en este país no se puede hacer una cosa "tan progresista" como ellos querían. Quizá, yo apostaría acá, porque si se pierde el tiempo pensando como aumentar el patrimonio propio no alcanza el tiempo para pensar en el pueblo argentino, pero querido lector si estas buscando un blog que le pegue duro y parejo al kirchnerismo, aquí no nos dedicamos a eso (pero tampoco a defenderlos, ojo).
sábado 4 de julio de 2009
La esperanza, o lo último que se pierde

Hoy estuve dando vueltas por algunos blogs "de la tendencia", que obviamente se muestran muy apenados por los resultados del domingo. Quizá porque fue el más emotivo, quizá porque es uno de mis blogs favoritos, es que recomiendo lo dicho por un compañero que se define como anarko-peronista: http://anarkoperonismo.
Y pensé que quizá por la decepción, quizá por la angustia, la lectura es un poco equivocada. O quizá es mi estupidez, o mi esperanza, o son lo mismo. Mi abuelo dijo al ver los resultados del domingo: "Si De Narváez cree que lo votaron a el, es un pelotudo. Nadie votó a De Narváez, o si, unos pocos, muy pocos. La gente votó en contra de los Kirchner, para castigarlo. Lo mismo podrían haber votado a cualquiera". Leía en Crítica Digital una nota acerca del regreso de Duhualde, y decía con respecto a las dudas que surgen dentro del PJ por el resultado de la elección, "si con De Narváez ha nacido una estrella de la política, o si ha sido el látigo el instrumento para el castigo que Buenos Aires quiso infligir al patagónico que la sometió durante seis años". (http://criticadigital.com/
Quizá es por la esperanza, quiero creer que es simplemente un "instrumento de castigo". Quiero creer que la gente se da cuenta de que De Narváez es el neoliberalismo, los '90-reloaded. Tengo una estrella, que es la imposibilidad de que él sea presidente por no ser Argentino según lo que marca la constitución. Quiero creer que Macri no tiene ni chances a nivel nacional. Que el PJ no va a abrazar a estas figuras terribles.
El miedo es Duhualde. Él ha sido malo y bueno, pero más malo que bueno. Fue lo peor y lo mejor, apadrinó a Néstor pero después lo soltó - y no sabremos jamas (o si) si fue por traidor al neoliberalismo o por no mover los cambios profundos o por oportunismo político-, fue presidente en el 2003 pero, siempre hay un pero, también fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires con Menem como presidente.
Queda esperar, ver que pasará. A diferencia de aquellos blogs, yo no soy tan kirchnerista como ellos. Creo que lo fundamental es que aparezca un candidato más peronista que Kirchner. Creo, sin tener el peronometro, que a Néstor le iría muchisimo mejor que a muchos dirigentes menemistas pero muchisimo peor que a otros dirigentes del justicialismo. Creo, que quizá este "latigazo" permitirá que se reorganize el PJ alrededor de algún candidato no neoliberal, no kirchnerista, mucho más peronista.
Pero quizá es la esperanza, que siempre es lo último que se pierde.
Tomás Remón
jueves 2 de julio de 2009
El discurso de Cristina

El lunes 29 de junio, Cristina dio una conferencia de prensa ante algunos periodistas, y respondió algunas preguntas. A decir verdad, estoy bastante sorprendido por algunas cosas, que quisiera recalcar para que no queden en la nada.
Lo primero que me pareció bastante llamativo fue lo que otros también han sabido observar, pero con algunas diferencias. Lo cierto es que no pasó de largo el hecho de que ella haya dicho, prácticamente en forma textual, que a nivel nacional habían ganado. Esto es, si nos guiamos por los números de la presidenta, verdaderamente cierto: El Frente Justicialista para la Victoria ganó a nivel nacional el domingo. Pero hay aquí una lectura que ella no ha hecho en el discurso, algo que se vio reflejado en la derrota por ejemplo en la provincia de Buenos Aires y en la de Santa Cruz. El FJPV ganó, justamente, porque no son elecciones presidenciales, caso en el cual tendrían que haberse enfrentado al ballotage. Con respecto a esto ya hemos hablado en el post anterior: Muy difícilmente podría ganar el kirchnerismo en un ballotage. Por las razones que fuera, así como han preferido a Francisco De Narváez, un tipo bastante difícil de votar, antes que votar al kirchnerismo, es posible que prefieran a cualquiera, posiblemente será en el 2011 la opción radical (Cobos, Alfonsín hijo o quizá - Dios no lo permita - Lilita Carrio), antes que al kirchnerismo.
De esto, creo, la presidenta no ha hecho una lectura correcta: Ha preferido decir que han ganado, aun cuando ella enfatizó el hecho de que haber perdido en la provincia de Buenos Aires era una terrible derrota. Lo que no ha tenido en cuenta, insisto es mi opinión, es que la gente que votaría a cualquiera en su contra en un ballotage quería escuchar decir de su parte que habían perdido. Esto suena duro y difícil, por eso quiero ir lentamente en el análisis.
Al electorado podemos dividirlo en tres grandes grupos: los que votarán siempre al kirchnerismo, los que están indecisos pero que por lo sucedido en el 2008 no votaron en esta elección al kirchnerismo "para que tome nota de esto y aprenda", y aquellos que nunca votarían al kirchnerismo. De nada sirve enfocarse en los que nunca votaran al kirchnerismo, ellos son los enemigos del peronismo, que conocemos tan bien. Y de nada sirve concentrarse en ganar más adhesión entre los que siempre los votaran, ellos ya han tomado partido por el que creen es el gobierno nacional y popular. El punto clave de cara al 2011 está, entonces, en aquellos que están indecisos pero que en esta oportunidad han decidido bajarles el pulgar. Son los que podrían darle al kirchnerismo una segunda oportunidad si, y solo si, corrigen sus errores.
La presidenta no se equivocó al recordar la frase de Perón que decía que en una negociación nadie puede obtener el 100%, y por eso tiene que intentar conseguir el 50% más importante. Aquí ocurre lo mismo. La conferencia de Cristina fue una de las muestras de que ella repitió esa frase y no la aplicó. Porque, al sufrir un gran revés electoral, mantuvo algunas cosas de estilo que son aquellas cosas que la hacen perder votos de los indecisos. Yo considero que esto no es lo más importante en su discurso, pero mi voto no es importante, porque yo estoy en un cuarto grupo, aquellos que esta vez les dieron luz verde pero que ante un mejor candidato no lo harían. Y entonces, mi voto no lo van a perder por modificar cosas de estilo. Pero, si uno recoge la opinión de las personas, hay mucha gente, mucha, que le molesta su forma de dirigirse frente a los periodistas. Y no importa si ellos no tienen razón, son electores, son votos. El estilo que aplique en los discursos es el 50% menos importante, ese que hay que ceder en las negociaciones.
Ella es política, se dedica a eso. Ella tiene dos objetivos principales: Cumplir con sus ideales políticos para el bienestar del país, y ganar las elecciones. Ganar las elecciones también es un objetivo, porque es el medio para poder llevar a cabo esas medidas, esos ideales. Si ella no gana, inútil será la frase de Néstor: "Hay que negociar pero sin dejar los ideales", porque las urnas harán que dejen sus ideales, quizá no los dejaran como personas, pero sí como políticos.
Néstor entendió el mensaje, y bajó un poco la cabeza. Y eso que el es el más combativo de los dos, y así debe ser: Uno más combativo y otro más moderado. Lo que hace, al no renunciar a su estilo que genera tanto rechazo, es negociar dejando de lado uno de sus objetivos principales. Que recuerde, que en el 2011 debe ganar las elecciones, o se irá, como han mostrado los resultados que ella no ha sabido leer.
Tomás Remón