lunes 29 de junio de 2009

La vieja política

Macri se mostró contento ayer domingo 28 de junio. Aparecía contento porque, decía, "habían derrotado a la mala y vieja política". Macri se equivoca, en muchos puntos. Primero, porque lo que derrotaron no fue a la "vieja y mala política". Segundo, porque la "vieja", y yo no incluiría mala, política, le mordió la cola en la Ciudad de Buenos Aires. Y tercero, se equivoca al unir "vieja" con "mala" política.
Se equivoca porque no puede leer lo que ocurrió del 89 para acá, o lo puede leer pero no le conviene, o no se. Pero creo que es muy claro, que cuando en las internas del justicialismo del '89 Menem le ganó a Antonio Cafiero, comenzó una nueva era, nació la "nueva política". En estas elecciones, sobre todo en estas, estuvo plagado candidatos que se proclamaban a si mismos ser parte de la "nueva política", y apareció como que "lo nuevo" era "lo bueno". Y yo creo que más bien es todo lo contrario, porque la nueva política es tanto Menem, como la Alianza, como Kirchner, como ahora Macri con De Narváez. Es el vacío de contenidos, el vacío de ideologías, el vacío de propuestas concretas. Es el comienzo de un aparato publicitario impresionante, donde lo que importa es instaurar un slogan en la gente. Los candidatos hoy se venden. Se venden como un producto de góndola, con un nombre de marca, un logo simpático, un slogan pegadizo, y publicidades banales. Y no lo digo yo, sino que es un comentario generalizado entre los comentaristas políticos. Eso, precisamente eso, es la nueva política.
Y esa nueva política incluye a Kirchner, que a pesar de ser el más "ideólogo" de los que forman la nueva política, no deja de ser un hijo de todo eso. Porque el otro elemento central de esa nueva política es el centrarse en las elecciones. Como han vaciado a los candidatos de ideologías, de ideas, lo que viene es la venta del producto. Y la venta, piensan quienes viven de esto hace unos años ya, ocurre cada dos años, nada más. La gestión no importa, porque ellos vinieron a la política a ganar. No a ganar dinero, robar, etc, eso puede ser, pero no es lo central. Ellos vinieron a ganar elecciones, a sumar los 3 puntos de la fecha, pelear el campeonato, vender los jugadores, jugar un torneo pésimo, ver si zafan de la promoción, e irse a la B, como le pasó en su momento a Menem, como le pasó a De la Rua, y como le está pasando a Kirchner. Si, Racing zafó, pero él no.
Macri se equivoca, también, en pensar que derrotó a la "vieja" política. Porque si hubo un representante de la vieja política, de lo que es la ideología, las propuestas concretas, el definir una posición, un candidato con poquitísima publicidad y sin embargo arrasador en las urnas, fue Pino Solanas. El cineasta arrancó la campaña con un 9% de intención de voto, y poco a poco fue captando más y más votos. ¿Porqué? Nadie puede explicarse este fenómeno, y sin embargo resulta bastante claro: fue el único candidato que habló de propuestas concretas, de temas puntuales, y no intentando inventar slogans baratos. Piense en los principales candidatos. De Narváez: "La seguridad se hace", o "Si nos unimos lo hacemos", etc. Kirchner, con su "Nosotros hacemos" o inclusive el "¿Que te pasa Clarín?". El Acuerdo Cívico, con "El cambio seguro". Y ¿usted recuerda algún slogan de Pino? Precisamente esa es la diferencia. Es la vieja política la que le mordió la cola a Michetti, que la va a hacer sudar la gota gorda (esperemos) en el 2011.
Macri, pero él no es el único, se equivocan al rotular a la "vieja política" como la "mala política". No es que se equivocan inocentemente, sino que pretenden distanciarse de lo que fue la corrupción de los '90, el desastre del 2000. Quieren despegarse de lo que es todo eso, que viene también con el uso del aparato (el famoso aparato), la necesidad de fiscales para que no te "den vuelta" las mesas, etc. No se dan cuenta de que todo eso también viene con el no-hacer, con el pensar simplemente en las próximas elecciones, con el vaciamiento ideológico.. ¿Como, si no, se puede explicar que un neoliberal privatizador como Menem gane con el Partido Justicialista, un movimiento que si había algo definido en el justicialismo, era la necesidad de intervención estatal?. Y lo mismo la alianza, porque convengamos que el peronismo puede tener muchas coincidencias ideológicas con lo que es el radicalismo de Yrigoyen, pero De la Rua representa más que nada el ala "alvearista" del radicalismo. Todo eso es la nueva política, es todo lo mismo. Algunos decían que "el kirchnerismo es el menemismo con derechos humanos". Yo, personalmente, no estoy de acuerdo, pero creo que ambos coinciden en un punto: con diferencias, ambos son proyectos que no han tenido fuertes contenidos ideológicos ni planificación. En el caso de Menem, lo que más faltó fue ideología. En el caso de Kirchner, lo que más faltó fue planificación. En el caso de ambos, faltó algo: La vieja política.
Yo recuerdo allá por el 2006, cuando un hombre al que yo apoyo mucho en lo político y lo personal, Jorge Telerman, decía que había que volver "a la vieja política de Perón y Evita". Clarin lo cubrió diciendo que él "propuso volver a la "política de los afectos" porque, añadió, "política y amor es lo mismo. Eso nos lo enseño Perón y la compañera Evita".
Desde este blog compartimos esa idea. Y creemos, en clara diferencia con Macri, que no se trata de "derrotar a la vieja y mala política", sino de darle fuerza a la verdadera vieja política. Asi lo esta haciendo Pino Solanas, con excelentes resultados. Y así, quizá, terminen sorprendiendo algunos dirigentes de segunda linea, que quieren volver a eso, a la "vieja y buena política".

Tomás Remón