jueves 2 de julio de 2009

El discurso de Cristina


El lunes 29 de junio, Cristina dio una conferencia de prensa ante algunos periodistas, y respondió algunas preguntas. A decir verdad, estoy bastante sorprendido por algunas cosas, que quisiera recalcar para que no queden en la nada.

Lo primero que me pareció bastante llamativo fue lo que otros también han sabido observar, pero con algunas diferencias. Lo cierto es que no pasó de largo el hecho de que ella haya dicho, prácticamente en forma textual, que a nivel nacional habían ganado. Esto es, si nos guiamos por los números de la presidenta, verdaderamente cierto: El Frente Justicialista para la Victoria ganó a nivel nacional el domingo. Pero hay aquí una lectura que ella no ha hecho en el discurso, algo que se vio reflejado en la derrota por ejemplo en la provincia de Buenos Aires y en la de Santa Cruz. El FJPV ganó, justamente, porque no son elecciones presidenciales, caso en el cual tendrían que haberse enfrentado al ballotage. Con respecto a esto ya hemos hablado en el post anterior: Muy difícilmente podría ganar el kirchnerismo en un ballotage. Por las razones que fuera, así como han preferido a Francisco De Narváez, un tipo bastante difícil de votar, antes que votar al kirchnerismo, es posible que prefieran a cualquiera, posiblemente será en el 2011 la opción radical (Cobos, Alfonsín hijo o quizá - Dios no lo permita - Lilita Carrio), antes que al kirchnerismo.

De esto, creo, la presidenta no ha hecho una lectura correcta: Ha preferido decir que han ganado, aun cuando ella enfatizó el hecho de que haber perdido en la provincia de Buenos Aires era una terrible derrota. Lo que no ha tenido en cuenta, insisto es mi opinión, es que la gente que votaría a cualquiera en su contra en un ballotage quería escuchar decir de su parte que habían perdido. Esto suena duro y difícil, por eso quiero ir lentamente en el análisis.

Al electorado podemos dividirlo en tres grandes grupos: los que votarán siempre al kirchnerismo, los que están indecisos pero que por lo sucedido en el 2008 no votaron en esta elección al kirchnerismo "para que tome nota de esto y aprenda", y aquellos que nunca votarían al kirchnerismo. De nada sirve enfocarse en los que nunca votaran al kirchnerismo, ellos son los enemigos del peronismo, que conocemos tan bien. Y de nada sirve concentrarse en ganar más adhesión entre los que siempre los votaran, ellos ya han tomado partido por el que creen es el gobierno nacional y popular. El punto clave de cara al 2011 está, entonces, en aquellos que están indecisos pero que en esta oportunidad han decidido bajarles el pulgar. Son los que podrían darle al kirchnerismo una segunda oportunidad si, y solo si, corrigen sus errores.

La presidenta no se equivocó al recordar la frase de Perón que decía que en una negociación nadie puede obtener el 100%, y por eso tiene que intentar conseguir el 50% más importante. Aquí ocurre lo mismo. La conferencia de Cristina fue una de las muestras de que ella repitió esa frase y no la aplicó. Porque, al sufrir un gran revés electoral, mantuvo algunas cosas de estilo que son aquellas cosas que la hacen perder votos de los indecisos. Yo considero que esto no es lo más importante en su discurso, pero mi voto no es importante, porque yo estoy en un cuarto grupo, aquellos que esta vez les dieron luz verde pero que ante un mejor candidato no lo harían. Y entonces, mi voto no lo van a perder por modificar cosas de estilo. Pero, si uno recoge la opinión de las personas, hay mucha gente, mucha, que le molesta su forma de dirigirse frente a los periodistas. Y no importa si ellos no tienen razón, son electores, son votos. El estilo que aplique en los discursos es el 50% menos importante, ese que hay que ceder en las negociaciones.
Ella es política, se dedica a eso. Ella tiene dos objetivos principales: Cumplir con sus ideales políticos para el bienestar del país, y ganar las elecciones. Ganar las elecciones también es un objetivo, porque es el medio para poder llevar a cabo esas medidas, esos ideales. Si ella no gana, inútil será la frase de Néstor: "Hay que negociar pero sin dejar los ideales", porque las urnas harán que dejen sus ideales, quizá no los dejaran como personas, pero sí como políticos.

Néstor entendió el mensaje, y bajó un poco la cabeza. Y eso que el es el más combativo de los dos, y así debe ser: Uno más combativo y otro más moderado. Lo que hace, al no renunciar a su estilo que genera tanto rechazo, es negociar dejando de lado uno de sus objetivos principales. Que recuerde, que en el 2011 debe ganar las elecciones, o se irá, como han mostrado los resultados que ella no ha sabido leer.

Tomás Remón