sábado 4 de julio de 2009

La esperanza, o lo último que se pierde



Hoy estuve dando vueltas por algunos blogs "de la tendencia", que obviamente se muestran muy apenados por los resultados del domingo. Quizá porque fue el más emotivo, quizá porque es uno de mis blogs favoritos, es que recomiendo lo dicho por un compañero que se define como anarko-peronista: http://anarkoperonismo.blogspot.com/2009/06/esperando.html.

Y pensé que quizá por la decepción, quizá por la angustia, la lectura es un poco equivocada. O quizá es mi estupidez, o mi esperanza, o son lo mismo. Mi abuelo dijo al ver los resultados del domingo: "Si De Narváez cree que lo votaron a el, es un pelotudo. Nadie votó a De Narváez, o si, unos pocos, muy pocos. La gente votó en contra de los Kirchner, para castigarlo. Lo mismo podrían haber votado a cualquiera". Leía en Crítica Digital una nota acerca del regreso de Duhualde, y decía con respecto a las dudas que surgen dentro del PJ por el resultado de la elección, "si con De Narváez ha nacido una estrella de la política, o si ha sido el látigo el instrumento para el castigo que Buenos Aires quiso infligir al patagónico que la sometió durante seis años". (http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=26839)

Quizá es por la esperanza, quiero creer que es simplemente un "instrumento de castigo". Quiero creer que la gente se da cuenta de que De Narváez es el neoliberalismo, los '90-reloaded. Tengo una estrella, que es la imposibilidad de que él sea presidente por no ser Argentino según lo que marca la constitución. Quiero creer que Macri no tiene ni chances a nivel nacional. Que el PJ no va a abrazar a estas figuras terribles.

El miedo es Duhualde. Él ha sido malo y bueno, pero más malo que bueno. Fue lo peor y lo mejor, apadrinó a Néstor pero después lo soltó - y no sabremos jamas (o si) si fue por traidor al neoliberalismo o por no mover los cambios profundos o por oportunismo político-, fue presidente en el 2003 pero, siempre hay un pero, también fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires con Menem como presidente.

Queda esperar, ver que pasará. A diferencia de aquellos blogs, yo no soy tan kirchnerista como ellos. Creo que lo fundamental es que aparezca un candidato más peronista que Kirchner. Creo, sin tener el peronometro, que a Néstor le iría muchisimo mejor que a muchos dirigentes menemistas pero muchisimo peor que a otros dirigentes del justicialismo. Creo, que quizá este "latigazo" permitirá que se reorganize el PJ alrededor de algún candidato no neoliberal, no kirchnerista, mucho más peronista.

Pero quizá es la esperanza, que siempre es lo último que se pierde.

Tomás Remón